Sep
26

Hipotecas en Yenes ahora?

By Hipoteca

Hace años algunas entidades bancarias ofertaron el traslado de hipotecas de Euros a Yenes. Ahora vuelve a pasar. Graciela pregunta si es una buena idea cambiarse la hipoteca a yenes japoneses, pues me comenta que tiene amigos que lo están haciendo y parece que se les puede reducir el coste final de las cuotas. A eso cabe precisar primero que las cuotas no bajan, baja el importe final del crédito por una apreciación de valor en el cambio de divisa. Yo no lo recomiendo. Pensemos en lo que pasó en el año 2000, cuando de manera inesperada el yen se apreció un 20% respecto al dólar y un 30% con respecto al Euro, en un momento en el que Japón estaba en plena recesión y nada parecía indicar que eso podía pasar. El resultado es que el que debía 300.000 Euros en una hipoteca en yenes de las que ofertaba Bankinter en aquella época, de la noche a la mañana debía 390.000. Para el que quiera hacer negocio con divisas hay maneras mejores, por ejemplo, ahora, comprar dólares.

Desde Bankinter, entidad que ahora no ofrece estas hipotecas, reconocen que antes sólo las comercializaban a los clientes que las demandaran de forma expresa y que, además, tuvieran “una cierta cultura financiera para entender bien las complejidades de un producto hipotecario que exigía estar muy atento a las fluctuaciones del mercado y que, si bien podía suponer grandes ventajas, también podía suponer algún perjuicio en función de una revalorización frente al euro de la divisa en la que se contratara el préstamo”.

¿Por qué no cubrir este riesgo con seguro de cambio? Fuentes del mercado reconocen que esta posibilidad existe, pero que su coste puede ser muy alto para un particular, hasta el punto de anular el ahorro que puede conseguir el cliente mediante los tipos más bajos. ¿Y por qué no dar el salto a otra divisa si la evolución perjudica? Sí, es cierto que estas hipotecas permiten cambiar el préstamo de una moneda a otra -por ejemplo, de yenes a francos o de francos a euros-.

“¿Pero quién garantiza que la tendencia va a continuar y que no se va a producir un viraje que penalice esa mudanza?”, se pregunta Miguel Llorente, gestor de CapitalatWork.
Punto de giro

Con estos inconvenientes sobre la mesa, ¿quién va a querer un producto así? Pues alguien que, por un lado, esté dispuesto a asumir esos riesgos y que, por otro, secunde la tesis de la opinión contraria. Es decir, llevar la contraria y pensar que el euro se dará la vuelta puede arrojar altos beneficios en forma de ahorro en la cuota hipotecaria.

Y es que el empuje mayoritario del mercado en favor de ambas divisas las ha situado en niveles históricamente altos. En concreto, el yen no estaba tan fuerte contra el euro desde 2001 y el franco nunca había alcanzado las cotas actuales desde el nacimiento oficial de la moneda única en 1999.

De aquí a dos años, y según las previsiones recogidas por la agencia financiera Bloomberg, el euro podría apreciarse un 10% contra la divisa japonesa y un 4,5% contra la helvética.

“Yo aconsejaría tener la hipoteca en la divisa en la que se vive. Sí, es cierto que el yen está ahora muy fuerte y que en el futuro puede caer, por lo que ahora puede ser un buen momento para entrar en estos productos, pero es jugártela”, advierte Miguel Llorente. Así son las hipotecas en divisas. Pueden ser una cara si el euro se aprecia contra esa moneda, pero una pesada cruz si la divisa europea se deprecia.

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