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La hipoteca se lleva el 75% de la deuda familiar.
Posted by: | CommentsCada vez cuesta a más pagar la hipoteca. En agosto, el 75% de la deuda de las familias la ocupa la hipoteca, un 0,7% más que hace un año. Las deuda hipotecaria empresarial , sin embargo, bajó en su tasa interanual un 1,7% . En total, la deuda hipotecaria nacional se situó en 679.862 millones de euros durante el mes de agosto. En un año, el gasto de los españoles para pagar la hipoteca creció un 0,9%, según los últimos estudios publicados por el Banco de España.
Esto demuestra que este año esta actividad ha crecido por encima del año pasado cuando por las mismas fechas sólo se incrementó un 0,5%. No obstante, aún queda lejos del crecimiento que experimentó este indicador durante junio y julio, que fue del 1%, pues ante la inminente subida del IVA, se aceleró la decisión de compra de muchos españoles y, por eso, en los meses previos a este cambio fiscal se registró un aumento del número de viviendas hipotecadas. Una tendencia que en agosto se ha ralentizado.
Hipotecas en Yenes ahora?
Posted by: | CommentsHace años algunas entidades bancarias ofertaron el traslado de hipotecas de Euros a Yenes. Ahora vuelve a pasar. Graciela pregunta si es una buena idea cambiarse la hipoteca a yenes japoneses, pues me comenta que tiene amigos que lo están haciendo y parece que se les puede reducir el coste final de las cuotas. A eso cabe precisar primero que las cuotas no bajan, baja el importe final del crédito por una apreciación de valor en el cambio de divisa. Yo no lo recomiendo. Pensemos en lo que pasó en el año 2000, cuando de manera inesperada el yen se apreció un 20% respecto al dólar y un 30% con respecto al Euro, en un momento en el que Japón estaba en plena recesión y nada parecía indicar que eso podía pasar. El resultado es que el que debía 300.000 Euros en una hipoteca en yenes de las que ofertaba Bankinter en aquella época, de la noche a la mañana debía 390.000. Para el que quiera hacer negocio con divisas hay maneras mejores, por ejemplo, ahora, comprar dólares.
Desde Bankinter, entidad que ahora no ofrece estas hipotecas, reconocen que antes sólo las comercializaban a los clientes que las demandaran de forma expresa y que, además, tuvieran “una cierta cultura financiera para entender bien las complejidades de un producto hipotecario que exigía estar muy atento a las fluctuaciones del mercado y que, si bien podía suponer grandes ventajas, también podía suponer algún perjuicio en función de una revalorización frente al euro de la divisa en la que se contratara el préstamo”.
¿Por qué no cubrir este riesgo con seguro de cambio? Fuentes del mercado reconocen que esta posibilidad existe, pero que su coste puede ser muy alto para un particular, hasta el punto de anular el ahorro que puede conseguir el cliente mediante los tipos más bajos. ¿Y por qué no dar el salto a otra divisa si la evolución perjudica? Sí, es cierto que estas hipotecas permiten cambiar el préstamo de una moneda a otra -por ejemplo, de yenes a francos o de francos a euros-.
“¿Pero quién garantiza que la tendencia va a continuar y que no se va a producir un viraje que penalice esa mudanza?”, se pregunta Miguel Llorente, gestor de CapitalatWork.
Punto de giro
Con estos inconvenientes sobre la mesa, ¿quién va a querer un producto así? Pues alguien que, por un lado, esté dispuesto a asumir esos riesgos y que, por otro, secunde la tesis de la opinión contraria. Es decir, llevar la contraria y pensar que el euro se dará la vuelta puede arrojar altos beneficios en forma de ahorro en la cuota hipotecaria.
Y es que el empuje mayoritario del mercado en favor de ambas divisas las ha situado en niveles históricamente altos. En concreto, el yen no estaba tan fuerte contra el euro desde 2001 y el franco nunca había alcanzado las cotas actuales desde el nacimiento oficial de la moneda única en 1999.
De aquí a dos años, y según las previsiones recogidas por la agencia financiera Bloomberg, el euro podría apreciarse un 10% contra la divisa japonesa y un 4,5% contra la helvética.
“Yo aconsejaría tener la hipoteca en la divisa en la que se vive. Sí, es cierto que el yen está ahora muy fuerte y que en el futuro puede caer, por lo que ahora puede ser un buen momento para entrar en estos productos, pero es jugártela”, advierte Miguel Llorente. Así son las hipotecas en divisas. Pueden ser una cara si el euro se aprecia contra esa moneda, pero una pesada cruz si la divisa europea se deprecia.
Opiniones sobre las hipotecas multidivisa
Posted by: | Comments1.-El yen caerá y el libor yen no va a subir
Ese sería el resumen del primer tipo de opinión sobre hipotecas multidivisa en yenes que hay: Se trata de opiniones cualificadas, gente que conoce los mercados de divisas y renta fija, y saben dónde se meten. En muchos casos, estas hipotecas multidivisa son una inversión, más que una necesidad de techo; y están abiertos a cambiar de divisa cuando en su opinión el yen empeore sus perspectivas, o cuando su inversión con hipoteca multidivisa alcance un objetivo de rentabilidad.
2.-Tengo un excel y las multidivisas salen a cuenta
El segundo tipo de opinión es el de gente que aunque no entiende mucho de hipotecas multidivisa, está tratando de entender, y probablemente muchos de los que leáis esto os identifiquéis. Es uno de los perfiles más peligrosos, pues están muy expuestos a otras opiniones sobre hipotecas multidivisa, sobre yenes, libor yen, carry trade y todo esto; y hoy lees una opinión que te gusta, y tomas una decisión en base a lo leído, y mañana lees otra opinión en contra de las hipotecas multidivisa, y dudas (o incluso cambias todo lo que has hecho), y pasado mañana sale un artículo sobre hipotecas en francos suizos y vuelves a cambiar de opinión; y en las hipotecas multidivisa en yenes, cada cambio de opinión cuesta un dineral en comisiones. Nuestro principal consejo para esto es meditar mucho cada cambio, y evitar a toda costa las decisiones rápidas.
3.- Mi amigo dice que sí a las hipotecas multidivisa
Muchos de los que están ahorrando mucho dinero con hipotecas multidivisa se lo cuentan a sus amigos, y estos a su vez se pican; y si poco sabía el primero, queda el amigo sabiendo tan poco de hipotecas multidivisa como el que aprendió inglés de un loro.
Si el amigo resulta ser una persona tranquila, contenta de ahorrarse unos euros con su hipoteca en yenes, lo normal es que la cosa acabe bien; tiene riesgo, ya lo sabemos, pero si el yen no cae demasiado las cuentas salen. Pero el peligro es si el amigo “se pica” y empieza a querer ir cambiando continuamente su hipoteca de divisa, para sacar el máximo beneficio, porque lo normal es que la hipoteca multidivisa le sirva para hacer rico en comisiones al banco.
4.- hipoteca multidivisa o desahucio
En algunos casos, uno no se pasa a hipotecas multidivisa por opiniones propias o ajenas, sino por necesidad. Una hipoteca multidivisa en yenes de 180.000 euros a 30 años sale por una cuota de unos 600 euros, mientras que la hipoteca en euros, que hace dos años y medio costaba 700 euros, hoy ya cuesta 950 euros. Para una persona que tenga que pagarla con una nómina de 1400-1500 euros, prácticamente no hay opción: los 700 euros en que se metió en su día le venían justos, pero ahora el sueldo no se lo han subido una mierda, la compra cada vez está más cara, y esos 250 euros más no puede ponerlos. La hipoteca multidivisa en yenes es su única opción: Si sale bien, se ha salvado, y si sale mal, de todos modos ya estaba de mierda hasta el cuello. Este caso es bastante triste, pero los hay así y cada vez más.
Hipotecas en dólares o euros ?
Posted by: | CommentsA pesar de que muchas voces auguraban el fin del dólar como divisa de referencia mundial a finales del año pasado, algunos expertos abogaban por una caída del euro frente al billete verde en este 2010.
Al fin y al cabo, la corrección parecía lógica y natural después de que el euro tocase su máximo histórico en julio de 2008 (1,6040 dólares). Sin embargo, pocos inversores esperaban un estallido tan virulento de la crisis de deuda en la zona euro como el que se vivió el pasado mes de mayo, que ha lastrado fuertemente al euro.
Los números hablan por sí solos. Desde que arrancó el año, el euro cae frente al dólar más de un 7%, pero el diferencial llegó a ser del 17% en los peores momentos para la divisa comunitaria. Si ampliamos la comparación a su máximo en 2008, la brecha se extiende hasta más del 20%. El cruce llegó a estar por debajo del 1,20 y la posible desaparición del euro estaba en boca de todos los inversores hace no demasiadas semanas.
Otros expertos -que apostaban por un euro más débil frente al dólar- eran los de Research For Traders. Además, señalaban un problema derivado del alto cambio del euro contra el dólar que, precisamente al no materializarse, se ha convertido irónicamente en la tabla de salvación del Viejo Continente.
Europa, con un euro fuerte y un dólar débil, “no puede aumentar la producción vía exportaciones”. Por el razonamiento inverso, la caída del euro ha permitido aumentar la competitividad de las exportaciones de Alemania, el motor de la zona euro.
El resultado: Europa, aunque sigue mostrando un crecimiento raquítico, está saliendo de la crisis a un ritmo mejor al pronosticado por los economistas.
En otro análisis del euro-dólar publicado en febrero en Sala de Inversión, Roberto Ruarte planteaba que su objetivo en este cruce para los años 2010-2011 está en la zona de 1,1640-1,1280.
Parece un pronóstico algo pesimista para la divisa comunitaria, pero era mucho más arriesgado cuando escribió ese artículo (el euro rondaba los 1,35 dólares) y sin embargo sus predicciones están resultando ser bien certeras.
¿Y ahora, qué?
La crisis de deuda pública en la zona euro sigue generando titulares cada día y parece estar muy lejos de su fin. Es, por tanto, un elemento que todos los expertos tienen ya en cuenta de cara a sus predicciones futuras.
John Hardy, consultor de divisas de Saxo Bank, señala que el repunte reciente del euro/dólar podría ser la “derrota aplastante” de la divisa comunitaria.
Hardy asegura que hay un exceso de optimismo por la recuperación económica del Viejo Continente y que, aunque los últimos datos macro puedan ser benevolentes en algunos momentos, la relativa fortaleza que ha mostrado la divisa común durante las últimas semanas es “más bien consecuencia de la debilidad del dólar que de la fortaleza del euro”. Hardy sugiere que el nivel del dólar parece ligado a lo mal que lo puedan hacer el resto de economías.
Si nos atenemos a niveles concretos del euro/dólar, los expertos de Saxo Bank pronostican que el cruce rondará el nivel de 1,25 en el corto plazo. Posteriormente, el euro podría caer a 1,17 dólares en los próximos tres meses y, de aquí a un año, lo podríamos ver rondar los 1,12 dólares. Estas predicciones se asemejan bastante a las hechas por Roberto Ruarte hace casi un año.
Explica John Hardy que “los males que afectan a Europa, realmente no han ido a ninguna parte y tal vez sólo hayan sido olvidados temporalmente por el mercado”.
Y de hecho es fácil ver la fuerte correlación inversa entre el euro/dólar y los diferenciales de deuda de los países periféricos de la zona euro con respecto al bund alemán. La debilidad del euro contra el dólar viene siempre acompañada de un nuevo incremento de los diferenciales.
Divisas
Saxo Bank espera que “se reavive la situación de la deuda soberana en Europa”, algo que de hecho está ocurriendo a lo largo de estos últimos días, y que la ralentización de los datos económicos europeos confirme que el euro/dólar ya ha tocado techo. Por ello, “posiblemente el par se enfrente a nuevas bajadas multi anuales hacia Navidad”. Paralelamente, el banco danés espera que el dólar se fortalezca frente al euro en los próximos 12 meses, “ya que Estados Unidos da muestras de encontrarse por delante de la curva”.
¿Veremos el euro/dólar en 1,10 unidades a lo largo del próximo año? Los expertos que ya han acertado en el pasado aseguran que, al menos, estaremos cerca de ese nivel ¿Darán en el clavo de nuevo?